El presente trabajo responde a una investigación colectiva que surge en el año 2020, en el marco de la crisis ocasionada por la pandemia de la COVID-19 a nivel mundial[1], a traves de ANUATSE[2]. El objetivo consistió en evidenciar la realidad de las familias que viven en Ecuador para generar discusión en la academia, visibilizarlas y analizar el impacto que causó debido a las medidas económicas y de bioseguridad impuestas por el Estado. Si bien se orientaron a prevenir mayor propagación de la enfermedad y muerte de seres humanos, la política pública ecuatoriana no pudo sostener la demanda social.La pandemia de la COVID 19 a nivel mundial dejó serias fracturas sociales, en la salud y la vida de las personas a raíz de diciembre de 2019[3]. Su impacto causó afectación incrementando el índice de desempleo, ausentismo escolar, feminización de la pobreza, abandono, feminización del cuidado a personas con discapacidad, incremento de la violencia, afectación a la salud y muerte (Longo, et al, 2020).El impacto a consecuencia de la COVID 19 a nivel mundial, produjo graves afectaciones en la salud de las personas y en su calidad de vida y su implicancia directa en las mujeres principalmente en América Latina. Para Meresman y Ullman, (2020), el trabajo doméstico y el cuidado no remunerado fueron condiciones comunes en América Latina y que no pasan desapercibidas en la realidad ecuatoriana. “la economía ecuatoriana ya enfrentaba un oscuro panorama como resultado de la deuda externa e inestabilidad política (…), desempleo masivo, baja salarial. (Jumbo, et al, 2020, p.106). Bajo esta mirada, la probabilidad de acceso a políticas públicas para favorecer la aplicación de medidas intersectoriales se complejizaron. La “reducción de recortes de jornadas laborales, (…) reestructuración de la deuda pública, (…) reducción de salarios entre 45 y 50%” (Paz, et al, 2020, p. 59), directamente relacionadas con las brechas de pobreza, violencia y exclusión. Como consecuencia, Ecuador fue uno de los países que sufrió uno de los mayores impactos en comparación con el resto de países de América Latina. “América Latina y el Caribe enfrentan la pandemia desde una posición más débil que la del resto del mundo”. (CEPAL, 2020, p.5). La revista Gestión (2020), anunciaba el impacto que sufrirían las poblaciones en condición de atención prioritaria[4]. Asimismo, la ONU- MUJERES (2020), destacaba la afectación y vulnerabilidad femenina cuando las profesiones denominadas “no esenciales”, son realizadas por mujeres (87%). Bajo esta misma línea, el Consejo Nacional para la Igualdad de Género (2020, p.1) problematiza la condición de las mujeres en su vida cotidiana que durante la pandemia las subsumió en el silencio sin respuestas institucionales. La dependencia económica y la imposición de “roles de género tradicionalmente asignados” fueron elementos que las situaron en condición de mayor vulnerabilidad.[5] Para la investigación se aplicó un consentimiento informado, con una metodología transversal, descriptiva de tipo mixto con análisis factorial exploratorio; muestreo probabilístico utilizando la fórmula de poblaciones finitas, donde se realizó el cálculo a partir del número total de famílias participantes al momento del estudio (6700 personas a septiembre de 2021); con un intervalo de confianza del 95%, una tasa de error aceptable del 5% y una muestra de 300 personas. Se utilizó el Modelo Ecológico de Ungar (2003), cuya perspectiva teórica conductual cognitiva, sistémica y funcionalista más que un dato se orientaba a entender la cotidianidad de la vida de las mujeres y sus familias; así como brindar respuestas institucionales y devolver a sus actores los resultados como reflexión colectiva.Para la investigación cualitativa se aplicó un cuestionario a través de una guía de entrevista semi - abierta.La investigación identifica la agudización de las tensiones en el tejido familiar, la condición de las familias, el enfoque de la política pública, el rol de las mujeres en Ecuador durante la pandemia y post pandemia. El “rol de cuidado” impuesto a la mujer” que refleja la crisis de abandono y exclusión. Sus luchas y resistencias. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:Cepal, N. U. (2020). América Latina y el Caribe ante la pandemia del COVID-19: efectos económicos y sociales.CIFUENTES-FAURA, J. (2020). Crisis del coronavirus: impacto y medidas económicas en Europa y en el mundo. Espaço e Economia. Revista brasileira de geografia econômica, (18).Gestión Digital. (25 de octubre de 2020). Gestión Digital. Obtenido de La pobreza, V7-N2 abril, 2022 290 Pobreza en el Ecuador durante la pandemia COVID-19 | doi.org/10.33386/593dp.2022.2.1057 a pobreza, el saldo más trágico que dejará el COVID en el país, en https://www.revistagestion.ec/sociedad-analisis/la-pobreza-el-saldo-mas-tragico-que-dejara-el-covid-en-el-paisJumbo Ordóñez, D. P., Campuzano Vásquez, J. A., Vega Jaramillo, F. Y., & Luna Romero, Á. E. (2020). Crisis económicas y covid-19 en Ecuador: impacto en las exportaciones. Revista Universidad y Sociedad, 12(6), 103-110.Longo, R., Lenta, M. M., & Lapadula, M. (2020). Géneros, prevención y COVID-19.ONU MUJERES (2020). La Covid 19 ensanchará la brecha de pobreza de mujeres y hombres, según los nuevos datos de la ONU MUJERES Y EL PNUD, disponible enPaz-Gómez, D. M., & Santelices Enríquez, M. C. (2020). Capacidades de política en tiempos de Covid-19: Comprendiendo las respuestas económicas de Colombia y Ecuador. Análisis Político, 33(100), 72-91.Pertegal-Felices, Valdivieso, Espín, Jimeno, (2022). Resilience and academic dropout in Ecuadorian university students during COVID-19. Ver en https://www.frontiersin.org/about/author-guidelines [1] Según la Organización Mundial de la Salud, (OMS), el primer caso identificado en (Wuhan -China)[1] y el impacto generó la enfermedad y muerte de 6 millones de seres humanos. [2] participación de 11 universidades ecuatorianas integrantes de ANUATSE, Universidad Central del Ecuador, Universidad Eloy Alfaro de Manabí, Universidad Técnica de Ambato, Universidad de Cuenca, Universidad Católica de Cuenca, Universidad de Loja, Universidad de Esmeraldas.[3] (Wuhan (China) primer caso detectado caso detectado. [4] La Revista gestión 2020, en octubre 25, señalaba que la pobreza por ingresos se venía reduciendo de a poco en el Ecuador; sin embargo anunciaba que 7,4 millones de hogares sufrirán privaciones de bienes y derechos básico[5] Según la revista STATISTA, para abril, 24 de 2022, en Asia, Continente en donde se origina el brote los decesos tanto como en Europa, los decesos fueron menores a las de América latina.
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La Violencia de Genero en tiempo de Pandemia y Trabajo Social
La Violencia de Género o Violencia contra la Mujer, es el maltrato que las mujeres soportan desde antes del nacimiento, durante el ciclo de vida y hasta la muerte solo por la condición de ser Mujer. Muchas veces avaladas por una sociedad con un pensamiento colectivo social e históricamente patriarcal y machista. Las Naciones Unidas han definido la Violencia contra la Mujer como “ todo acto de violencia basado en el genero que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, inclusive las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada ”. En la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos, se afirma “ Los derechos humanos de las mujeres y la niña, son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos humanos universales ” La violencia de genero es un problema social , el rol que tiene la familia, la educación y la sociedad son factores preponderantes y determinantes en la vida de las personas. Las formas de comportamiento a través de patrones socio culturales o maneras de crianzas fundamenta el trato hacia la niña, la adolescente, la mujer y la adulta mayor.Pandemia es la enfermedad que se extiende a muchos países atacando a casi todos los individuos de una localidad o región. En este caso el Covid 19 o Coronavirus es una enfermedad infecciosa provocada por el virus SARS-CoV-2. Se inicia el 1° de Diciembre 2019 en Wuham, China. El 06 de Marzo 2020 se confirma el primer caso en Perú , a fin de contener y controlar la propagación el gobierno peruano declara Estado de Emergencia y Cuarentena . En América Latina y Caribe se tiene un 32.1 % de muerte por Covid 19, siendo su población apenas un 8.4%de la población mundial . Las desigualdades están relacionadas en la capacidad de protección respecto al contagio mayor incidencia de comorbilidad se asocian con un mayor contagio y muerte , asimismo con la vulnerabilidad socio económica y hacinamientoLa pandemia de Covid19 ha expuesto las debilidades y la incapacidad de los Estados Neoliberales en nuestra región para frenar los abusos y asegurar los servicios de salud publica, estructuras sociales y el aumento de desempleo y pobreza. En el Perú con 213,000 muertes y un 30% de la población en situación de pobreza, por un Estado Neoliberal incapaz de controlar la pandemia. El Trabajador Social ante la Violencia de Genero en tiempo de la pandemia Covid 19 , que ha afectado a la mujer y la vida de millones de personas en todo el mundo. Las cuarentenas han generado la convivencia familiar tras varias semanas en aislamiento social obligatorio los miembros pueden experimentar emociones negativas muchas de ellas en contra de la mujer. Según datos de la ONU-MUJER, desde que se desato el brote de Covid19 los informes y datos revelan que se ha intensificado todo tipo de violencia contra las mujeres y las niñas. La convivencia forzada en los hogares peruanos ha dejado un incremento en la Violencia contra la mujer. Según el Observatorio de Criminalística del Ministerio Publico de Perú , el 60% de los feminicidios ocurren en el hogar . En el año 2021 tiempo de Covid 19 según el Registro de Certificados de Nacidos Vivo 1,699 menores de entre 12 y 17 años se convirtieron en madres . En el primer año de la Pandemia de Covid 19 aumentó el número de internos por violación sexual a mujeres . Frente a un Estado Neoliberal, fundamentalista con un poder religiosos y conservador el cual persiste con una ideología de Genero hacia un machismo, es necesario la difusión de los derechos de la Mujer dentro de la familia, la sensibilización de la Comunidad en contra de la Violencia de la Mujer en tiempos de confinamientos por la pandemia de Covid19 CONCLUSIONES El Trabajador Social debe participar en el proceso de intervención en la Violencia de Genero en tiempo de Pandemia Covid 19 desde una perspectiva de observar y analizar la realidad actual ante un nuevo escenario de esta problemática social.Combatir la Violencia de Genero en tiempo de confinamiento por la pandemia Covid19 por medio de organizaciones , autoridades, sociedad civil y plataformas en Redes ( MeToo) Impulsar el Empoderamiento de las Mujeres en tiempo de Covid 19 estrechando las brechas de desigualdad de Genero.Propiciar el cambio de patrones de desigualdad de genero por medio de Campañas Nacionales de educación .Apoyar la creación de un Registro Nacional Público de Agresores contra las Mujeres Fortalecer los Programas sociales en caso de Violencia contra la Mujer ( Línea 100, Chat 100 )BIBLIOGRAFIASONU-MUJER , La Pandemia en la Sombra: Violencia contra las Mujeres durante el confinamiento, on line , www.unwomen.orgPERÚ, Incremento de la Violencia Familiar durante la cuarentena , on line , www.medialab.unmsm.edu.pePERÚ, Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, on line, www.mpfn.gob.pePROMUDEH, Violencia Familiar desde una Perspectiva de Género, Editorial Ministerio de Promoción de la Mujer y desarrollo Humano, Lima- Perú. Octubre 2000
O artigo tem como objetivo apresentar uma reflexão sobre Educação de Ensino Superior Pública e as Tecnologias Digitais da Informação e Comunicação (TDICs) no Brasil em tempos de pandemia. A discussão será realizada através de reflexões tendo como referência literatura pertinente ao tema produzida e construída no período pandêmico. Sabe que naquele período foram realizadas atividades acadêmicas tais como: aulas remotas, reuniões, lives, palestras, webinários, cursos através de videoconferências. Dessa forma, no primeiro momento discutiremos 1.1. sobre a educação pública de ensino superior da Brasil, tendo como referência a experiência das Universidades do estado do Paraná/Brasil. Apresentaremos uma reflexão sobre o descaso governamental nos últimos anos, que implicou numa precarização crônica do processo de trabalho dos/as docentes. Apresentaremos então, uma discussão sobre os desafios cotidianos dos/as professores/as em conseguir manter o padrão de qualidade exigido neste âmbito laboral. 1.2. Discutiremos sobre a Educação e as Tecnologias Digitais da Informação e Comunicação (TDICs) no período da pandemia. Faremos apresentação da ascensão histórica da era digital, particularmente sobre as TDICs no meio educacional. Importa salientar que as tecnologias possuem um potencial formativo que pode contribuir para o ensino-aprendizagem, mas também apresentam desafios diante do quadro de precarização do trabalho docente e do acesso às tecnologias por toda a comunidade acadêmica. No segundo momento, 2.1. apresentaremos uma reflexão sobre a profissão de Serviço Social, trajetória histórica e importância na sociedade brasileira. 2.2. Apresentaremos neste item, a interface entre a profissão de Serviço Social e a Política de Educação, no que diz respeito à docência. Como foram os desafios dos/as docentes/as dos cursos de Serviço Social no trabalho remoto, no período pandêmico e a utilização do uso das TDICs. Desafios estes, que foram somados aos desafios já existentes no quadro de precarização. E por fim, fazer uma análise reflexiva sobre tecnologia na educação nesta nova era do digital.
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Y cuanto aprendimos? Análisis del impacto de la excepcionalidad escolar por Covid-19, en un grupo de alumnos de una escuela primaria rural del interior de la ciudad de Córdoba, Argentina.
La ponencia intenta problematizar el impacto que el Aislamiento social, preventivo y obligatorio (Aspo) tuvo en el proceso de aprendizaje de un grupo de alumnos de una escuela rural del interior de la ciudad de Córdoba, Argentina.En la línea de los estudios que intentan mirar los procesos de aprendizajes desde estudios micro-sociológicos que permiten comprender las múltiples realidades escolares.Desde un escenario como el apoyo escolar desde una organización social, se acompaño a los niños durante los dos años del Aspo, para que pudieran completar sus procesos escolares.La ponencia busca describir esos procesos, problematizarlos, interrogar y revisar las practicas organizativas que se desplegaron para apoyar a los niños/niñas que no podían asistir a la escuela como siempre lo habían hecho.
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Trabajos de(s)cuidados en tiempos de pandemia: vivencias, conflictos y estrategias del ejercicio profesional en los servicios de salud
Esta ponencia deriva de la labor de una línea de investigación que venimos desarrollando en relación a la salud de las trabajadoras (con preponderancia, mujeres), abocadas a prácticas de atención y cuidado en servicios hospitalarios de salud de la región capital. En producciones anteriores (Neffa, 2020; Wagner, Ramaciotti, Caso, 2021; Danel y Wagner, 2022), caracterizamos la situación de personal abocado a la atención directa de personas con covid-19, contemplando los casos de servicios de guardia, salas de internación y terapia; fundamentalmente. A los fines del presente Seminario, fijaremos la atención en las situaciones vivenciadas por colegas de los servicios sociales de hospitales platenses.La presente indagación tiene lugar en el marco del nuevo estudio (continuidad del anterior), ligado a los impactos de la pandemia en los procesos de trabajo de quienes se desempeñan en el sector salud, atendiendo tanto las repercusiones que esta generó (y genera) en el cotidiano laboral y en la propia salud de las trabajadoras; como así también la diversidad de acciones -individuales y colectivas-, que muchas de ellas fueron construyendo al respecto, abriendo paso a discusiones y replanteos que trascienden la coyuntura crítica (Proyecto de Investigación y Desarrollo 11/T121, Programa Incentivos, UNLP).Partimos de la perspectiva de los riesgos psicosociales del trabajo (RPST), tomando aportes de Neffa (2015, 2020), en diálogo con otras miradas centradas en la comprensión de los procesos subjetivos, representaciones y expectativas que se configuran en relación al quehacer en salud (Merhy, 2006; Onocko, 2004), con especial atención de las colegas que desempeñaron tareas esenciales asociadas al cuidado durante el transcurso de la emergencia sanitaria de escala mundial, a raíz de la pandemia por covid-19 (Arito y Rígoli, 2021; Carballeda, 2020; Cazzaniga, 2020).Entre las principales cuestiones que identificamos en los testimonios recogidos de la investigación anterior, en consonancia con hallazgos de estudios similares (Sy, 2021; Danel y Wagner, 2021), creemos importante destacar la intensificación, diversificación y complejización que cobraron las tareas cotidianas; las exigencias personales para sostener acompañamientos y recrear sistemas de apoyos alternativos en tiempo real; y las situaciones de inseguridad y precarización que atravesaron muchas de las trabajadoras de salud en sus espacios laborales. Otro aspecto que consideramos relevante profundizar en el caso de los servicios sociales hospitalarios, versa sobre las particularidades que adquirieron las relaciones interpersonales durante los procesos de trabajo en condiciones de fuerte incertidumbre. En las entrevistas realizadas a otros servicios, el vínculo con pares y trabajadores/as de otras disciplinas y/o jerarquías registró conflictos viejos y nuevos, alianzas novedosas, saberes y habilidades especialmente valoradas; en lo que respecta a las personas hacia quienes se orientaron las prácticas asistenciales y sus entornos, prevalecieron las singularidades de necesidades, las tensiones asociadas a un contexto inédito, con cambios de tareas, roles y circuitos; y ciertas expectativas con respecto a les trabajadores de salud que la pandemia activó, vertiginosamente (Sy, 2021; Danel y Wagner, 2022).Este trabajo busca reconstruir y analizar algunas de las transformaciones que el COVID-19 imprimió a los procesos de trabajo de Trabajadoras Sociales que ejercen su labor en el campo de salud (en servicios sociales hospitalarios), a efectos de discutir y atender conflictos y desafíos que consideramos importante contribuir a visibilizar y comprender, entre otros, compartiendo los supuestos que nos orientan, la escasez, debilidad y/o ausencia lisa y llana de acciones de cuidado destinadas a quienes trabajan cotidianamente con poblaciones afectadas por padecimientos crónicos, alta dependencia de coberturas institucionales y/o riesgos de vida.
Consideramos que el campo de la educación es el del Estado, la política pública, por lo tanto, la intervención profesional se inscribe en sus fundamentos, diseño y ejecución.La política pública en educación se propone el desafío de instalar y sostener los derechos de lxs niñxs, adolescentes y jóvenes en los ámbitos propios de la educación y de la escuela, propone y organiza espacios para la participación creando o recreando en las estructuras institucionales dispositivos de trabajo con la intencionalidad de producir responsabilidad activa para enfrentar cotidianamente la democratización de su espacio, forjar una ciudadanía libre y con capacidades para el ejercicio de los derechos pero también de las obligaciones.La Política pública recorre los espacios educativos, formales y no formales, se inscribe en sus proyectos y organizaciones, pero creemos que solo puede hacerse visible (o no) en las diversas intervenciones profesionales y docentes situados en dicho contexto.Carina V. Kaplan y Claudio E. Glejzer han dicho que “Educar en tiempos de pandemia es una experiencia humana atravesada por el dolor social, individual y colectivo” Pensar entonces la política educativa integral e inclusiva en el transcurrir de la pandemia y con la presencia del neoliberalismo nos interroga de manera permanente y reflexiva sobre su implementación. ¿Cómo se han ido configurando los procesos de inclusión socio-educativa? ¿Cómo fueron desarrollándose? ¿Cómo se ha transitado lo educativo, la enseñanza y el aprendizaje? ¿Cuáles han sido los impactos en el conocimiento y subjetividad de los sujetos de la educación? La escuela es una institución que opera en el territorio de lo simbólico dado no tiene solo una presencia material sino también lo es en el orden de lo afectivo. La pandemia ha producido incertidumbres y a la vez nuevas miradas hacia lo educativo. Nuevas y diversas maneras de relacionarse, construcción de otros lazos. Se han creado otros tiempos de organizar el enseñar y el aprender. La pandemia nos ha desorganizado, pero quizás también ha ido construyendo nuevas formas de organizar los aprendizajes. Otros escenarios educativos han surgido y es aquí donde necesitamos encontrarnos y debatirlos en profundidad, dado que las infancias, adolescencias y juventudes no están en iguales condiciones de acceder a las propuestas educativas sean estas virtuales o presenciales. Nos preguntamos entonces si ¿Se habrá profundizado el desigual acceso al conocimiento? ¿solo la pandemia ha sido la responsable?¿Qué fue ocurriendo con los derechos de lxs niñxs y adolescentes al no contar con las escuelas como escenarios de protección? ¿Dónde y quien los alojo?Problematizando algunas de las decisiones tomadas por los gobiernos y sus políticas neoliberales (o no tanto) referidas a la celeridad con que se implementaron programas en educación y a distancia a través de plataformas digitales, analizamos como ello han afectado la formación de lxs niñxs, adolescentes y jóvenes en sus trayectorias educativas y en las gestiones curriculares. Pensamos que la pandemia también ha paralizado a las políticas públicas, irrumpió inesperadamente. La pandemia plantea algunos de los escenarios generados y los desafíos que en ellos se evidencian para garantizar el ejercicio del derecho a la educación en particular y el de los derechos humanos en general. El Covid – 19 llego para tensionar aún más el modelo de desarrollo económico, visibilizando la exclusión de grupos que han sido históricamente excluidos de sus derechos, y también de la Política Publica.Para ir terminando este resumen vamos a citar a Melina Furman, investigadora del Conicet, de profesión bióloga, docente de la universidad de San Andrés “me pregunto qué es lo que va a quedar de lo que estamos aprendiendo en esta cuarentena y pensé en una playa cuando se va la marea, queda desnuda. La marea arrasa, rompe con todo, pero también aparecen sobre la playa tesoros que estaban escondidos…. Quizás esos tesoros que podemos encontrar sean deseos de explorar en comunidad, nuevas maneras de enseñar de aprender…quizás aun con las escuelas cerradas se esté abriendo una nueva puerta para que, cuando todo pase encontremos la Educación que soñamos.
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seguridad alimentaria, pandemia,
Carolina Calupré
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MARIA NOEL ACOSTA2
1 - CENUR LITORAL NORTE.2 - ESCUELA DE NUTRICIÓN-UDELAR.
La presente ponencia expone parte de los resultados de una investigación empírica desarrollada durante los años 2020 y 2021 en los departamentos de Lavalleja, Río Negro y Tacuarembó (Uruguay), con el fin de conocer la situación alimentaria (seguridad / inseguridad) en hogares rurales con niños y niñas escolares de entre 4 y 12 años de edad, en el contexto de la pandemia por Covid-19. El estudio se realizó en el marco del proyecto interinstitucional “Educación en el derecho humano a la alimentación en medios rurales” que se lleva adelante desde el año 2013 por parte de la Universidad de la República a través de la Escuela de Nutrición, el Centro Universitario de Tacuarembó (Cenur Noreste) y la Casa de la Universidad de Río Negro (Cenur Litoral Norte). El equipo investigador se integró con: nutrición, antropología, ciencias de la educación, agronomía, magisterio y trabajo social. A nivel metodológico se apostó a la combinación de un componente cuantitativo y otro cualitativo, con una triangulación de los resultados de ambos para favorecer una comprensión integral de la realidad estudiada. Se trabajó con una muestra no probabilística de 93 hogares que contempló la diversidad de medios rurales dentro de cada departamento. Con los objetivos específicos se buscó: estudiar la disponibilidad de alimentos y de agua potable y a describir el consumo de alimentos en los hogares durante el tiempo de suspensión del comedor escolar. Se observó que casi la mitad (44%) de los hogares entrevistados presentó algún nivel de inseguridad alimentaria (IA). Dentro de ese porcentaje el 32% presentó inseguridad alimentaria leve (IAL - Preocupación acerca de la capacidad para obtener alimentos), el 10% inseguridad alimentaria moderada (IAM - Se reduce la cantidad de alimentos, se saltean comidas y se pone en riesgo la calidad y variedad de alimentos) y el 2% inseguridad alimentaria severa (IAS - No se consumen alimentos durante un día o más, se quedan sin comer varias veces durante el año). Los tres departamentos coincidieron en presentar aproximadamente un tercio de los hogares entrevistados con inseguridad alimentaria leve. A su vez, se presentaron situaciones de inseguridad alimentaria moderada, por debajo del 10% en los casos de Río Negro y Lavalleja. Tacuarembó presentó 13% de inseguridad alimentaria moderada y fue el único departamento que presentó inseguridad severa, en un 7%. Si bien la gran mayoría de las entrevistadas no advirtió cambios en la alimentación del hogar a causa de la pandemia, tiene sentido analizar las respuestas de los hogares que reportaron cambios. Se identificaron dos grupos de respuestas: uno enfocado en los alimentos y el otro en las preparaciones. En el primero se ubican cambios vinculados con el tipo, cantidad y calidad de los alimentos. Algunas de estas respuestas señalaron que se comenzó a consumir “más sano”, a incorporar nuevos alimentos, se aumentó la cantidad de verduras y el volumen de las comidas; “comenzaron a comer más que antes”. En otros casos las respuestas refirieron a menor variedad y cantidad de alimentos, entre los que se menciona “menos lácteos por escasez”. Entre las respuestas relativas a la preparación de los alimentos, algunas señalan que comenzaron a cocinar más por estar más tiempo en casa y porque el acceso a los alimentos se vio modificado. Otras indicaron que se extremaron los cuidados en la manipulación higiénica de los alimentos, se incrementó la experimentación culinaria y se incorporaron nuevas recetas y preparaciones. La reducción de la actividad presencial incrementó el desempleo y la permanencia de las personas en sus hogares, “se aprendieron recetas vegetarianas y preparaciones para cocinar los vegetales de la huerta propia, además hubo más tiempo para cocinar”, resumió una informante. Lo anterior se comprende mejor si se lee de manera articulada con los resultados de la encuesta en relación a las dificultades para el acceso a los alimentos durante el tiempo en que el comedor escolar permaneció cerrado. En este sentido, el 17% de los hogares consultados encontró dificultades para acceder a los alimentos durante ese período o tuvo dificultades “algún día sí y algún día no, aunque no faltaron alimentos”. Se hizo referencia a complicaciones económicas y geográficas para acceder a frutas y verduras en determinadas épocas del año (como una situación crítica anterior a la pandemia que, en todo caso, se pudo haber agravado) y en algún caso se reconoció que si no llegaron a tener dificultades fue porque recibieron viandas. En cuanto al tipo de dificultades para acceder a los alimentos, las respuestas evidenciaron que el ingreso económico procedente de la inserción laboral es un elemento muy importante para el acceso a la alimentación. En cuatro hogares hubo coincidencia en cuanto a que los sueldos resultan insuficientes al mencionar “a veces no alcanza para todo el mes”; “hay que contar los pesitos”. En un hogar, frente a la pérdida del empleo, debieron incluso recurrir a préstamos para garantizar la alimentación de la familia. Hubo casos donde se vivió la escasez de algunos alimentos (en un hogar hicieron énfasis en la falta de fruta y en otro refirieron dificultades para el desayuno, la merienda y el acceso a la carne), así como también la insuficiencia en la cantidad de alimentos disponibles: “el primer mes fue complicado, no alcanzaba para preparar la cena”. En siete hogares las dificultades de acceso se presentaron asociadas a particularidades propias del medio rural: la “lejanía”, los problemas de traslado, la falta de variedad y los precios elevados en los almacenes rurales. Resulta gráfico el siguiente testimonio: “en un pueblo chico no podés hacer un postre porque no vas a encontrar las cosas. Te vas habituando a lo que hay acá. Hay cosas que sólo lo conseguís por encargo. No hay líneas de ómnibus, estamos lejos de todo. Los caminos son mortales”. Se confirmó que el comedor escolar ocupa un lugar central: la presencia de niños y niñas en el hogar aumentó los costos domésticos de alimentación. Se concluyó que en materia alimentaria, en los medios rurales, se interseccionan desigualdades territoriales, generacionales y de género que son estructurales y que se tornaron más evidentes durante la emergencia sanitaria.