El objetivo principal es presentar el perfil de una muestra de 272 mujeres que auto reportaron manifestaciones de violencia obstétrica en Puerto Rico para los años 2016-2019. Para examinar la diferencia estadística en las características de las madres y el grupo más expuesto (más manifestaciones de violencia obstétrica) comparado con el grupo menos expuesto (menos manifestaciones de violencia obstétrica) se realizó la prueba de Ji Cuadrado. Los resultados de la prueba muestran que todas las características no fueron significativas para las manifestaciones p.0.05. Esto demuestra que las manifestaciones de violencia obstétrica son similares en ambos grupos.La violencia contra la mujer constituye un problema de salud pública que violenta sus derechos humanos. Un ejemplo de este tipo de violencia es la violencia obstétrica, que es la violencia contra la mujer en su derecho a la sexualidad y vida reproductiva (Arguedas, 2014). Según la Organización Mundial de la Salud (2014) la violencia obstétrica es un fenómeno que se da donde la mujer experimenta trato irrespetuoso, abusivo y negligente durante el cuidado prenatal, el parto y/o posparto por parte de los profesionales de la salud quienes las atienden. Según Araujo (2019) la salud es un derecho humano fundamental, y los derechos sexuales son derechos humanos universales. Estos derechos están basados en la libertad, la dignidad y la igualdad para todos los seres humanos. Por lo tanto, la salud sexual y reproductiva debe ser un derecho humano básico y esencial. En términos de la violencia obstétrica, Bohren et. al (2015) realizaron una revisión sistemática de métodos mixtos sobre el maltrato de las mujeres durante el parto en los centros de salud a nivel mundial donde incluyó 65 estudios de 34 países, permitiendo organizar los hallazgos en siete categorías: abuso físico, abuso sexual, abuso verbal, estigma y discriminación, incumplimiento de los estándares profesionales de atención médica, mala relación entre las mujeres y los profesionales de la salud y condiciones y limitaciones del sistema de salud.Por su parte, la nueva Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente 2016–2030 de la Organización Mundial de la Salud (2015) amplió su enfoque con el fin de garantizar que las mujeres y los bebés no solo sobrevivan a las complicaciones del parto en caso de que ocurrieran, sino también que se desarrollen y alcancen su potencial de salud y vida. Esta agenda pretende abordar los problemas presentados e identificar las prácticas más comunes utilizadas durante el parto. Además, promueve asegurar una atención de alta calidad en el trabajo del parto y mejores resultados centrados en la mujer. El diseño del estudio fue de tipo transversal retrospectivo. La población de estudio fueron los nacimientos ocurridos en Puerto Rico durante los años 2016-2019. El muestreo fue uno no probabilístico, por conveniencia y la muestra estuvo conformada por 272 mujeres. El instrumento utilizado para recopilar la información fue un cuestionario desarrollado por Bohren et. al. (2019) y adaptado a Puerto Rico por la investigadora. Se utilizó la plataforma Survey Monkey y las redes sociales para circular el instrumento del estudio. Las participantes del estudio fueron divididas en dos grupos: el grupo con más manifestaciones de violencia obstétrica y el grupo con menos manifestaciones de violencia obstétrica. Para esto, primero se analizaron las frecuencias de las manifestaciones de violencia obstétrica auto reportadas por cada una de las mujeres en cada una de las seis categorías. Luego, se creó el índice de riesgo categórico el cual proporciona una relación de ordenamiento entre las siguientes categorías: Ausencia de Violencia, Violencia Leve, Violencia Moderada y Violencia Severa. Se clasificó a las participantes en el grupo de más manifestaciones de violencia obstétrica aquellas que obtuvieron manifestaciones en tres o más categorías. Por otro lado, se clasificó a las participantes en el grupo de menos manifestaciones de violencia obstétrica aquellas que obtuvieron manifestaciones en dos o menos de las seis categorías. Al describir el perfil de las mujeres que auto reportaron manifestaciones de violencia obstétrica se observó que el grupo con más manifestaciones estaba constituido por 110 mujeres con menos de 30 años y 107 mujeres con más de 31 años, mientras que el grupo con menos manifestaciones estaba constituido por 22 mujeres con menos de 30 años y 33 mujeres con más de 31 años (OR:064; 95%IC: 0.35-1.18). Respecto al estado civil el grupo con más manifestaciones estuvo compuesto por 72 mujeres solteras y 145 mujeres casadas, mientras que el grupo con menos manifestaciones estuvo compuesto por 17 mujeres solteras y 38 mujeres casadas (OR:0.90; 95%IC: 0.47-1.70). En términos de la preparación académica, el grupo con más manifestaciones estuvo compuesto por 59 mujeres con una preparación menor a bachillerato y 158 mujeres con maestría o doctorado, mientras que el grupo con menos manifestaciones estuvo compuesto por 12 mujeres con una preparación menor a bachillerato y 43 mujeres con maestría o doctorado (OR:0.75; 95%IC: 0.37-1.51). En términos de la situación laboral y el ingreso de las mujeres, el grupo con más manifestaciones estuvo compuesto por 144 mujeres empleadas y 73 mujeres desempleadas mientras que del grupo con menos manifestaciones estuvo compuesto por 39 mujeres empleadas y 16 mujeres desempleadas (OR:1.24; 95%IC: 0.65-2.36), por su parte, el grupo con más manifestaciones estuvo compuesto por 140 mujeres con un ingreso menor de $25,000 y 77 mujeres con un ingreso mayor de $25,001 y el grupo de menos manifestaciones estuvo compuesto por 42 mujeres con un ingreso menor de $25,000 y 13 mujeres con ingreso mayor de $25,001 (OR:177; 95%IC0.90-3.51). En términos de la zona de residencia, el grupo con más manifestaciones, 91 mujeres viven en una zona rural y 126 mujeres en una zona urbana, mientras que del grupo con menos manifestaciones 21 mujeres viven en zona rural y 34 mujeres en zona urbana (OR:0.86; 95%IC: 0.47-1.57). Respecto a la variable plan de salud, el grupo con más manifestaciones estuvo compuesto por 84 mujeres con plan de salud del gobierno, 125 mujeres con plan privado y 8 mujeres sin plan, mientras que, el grupo con menos manifestaciones estuvo compuesto por 18 mujeres con plan de salud del gobierno, 32 mujeres con plan privado y 5 sin plan. En esta variable no se encontraron estadísticos de estimación de riesgo. En estos análisis no se encontraron diferencias estadísticamente significativas, lo que implica que no importa en cual de los grupos esté la madre, tiene la misma posibilidad de sufrir violencia obstétrica.
#434 |
Prevalencia de las Manifestaciones de Violencia Obstétrica en Puerto Rico durante los años 2016-2019
La violencia contra la mujer constituye un problema de salud pública que violenta sus derechos humanos. Un ejemplo de este tipo de violencia es la violencia obstétrica, que es la violencia contra la mujer en su derecho a la sexualidad y vida reproductiva (Arguedas, 2014). Según la Organización Mundial de la Salud (2014) la violencia obstétrica es un fenómeno que se da donde la mujer experimenta trato irrespetuoso, abusivo y negligente durante el cuidado prenatal, el parto y/o posparto por parte de los profesionales de la salud quienes las atienden. El objetivo del estudio fue estimar en qué etapa del proceso del parto (antes, durante o después) son más prevalentes las manifestaciones de violencia obstétrica en las mujeres que parieron del año 2016 al 2019.El diseño del estudio fue de tipo transversal retrospectivo. La población de estudio fueron los nacimientos ocurridos en Puerto Rico durante los años 2016-2019. El muestreo fue uno no probabilístico, por conveniencia y la muestra estuvo conformada por 272 mujeres. El instrumento utilizado para recopilar la información fue un cuestionario desarrollado por Bohren et. al. (2019) y adaptado a Puerto Rico por la investigadora. Se utilizó la plataforma Survey Monkey y las redes sociales para circular el instrumento del estudio. Para estimar en qué etapa del proceso del parto son más prevalentes las manifestaciones de violencia obstétrica se realizó la prueba no paramétrica de Friedman. Para las hipótesis específicas se llevó a cabo la prueba de rangos de Wilcoxon.Entre los resultados, la prueba no paramétrica de Friedman reflejó resultados significativos, χ2 (n = 272) = 6.185, p =0.045. La prevalencia de las manifestaciones antes del parto y durante del parto fueron significativos Z (n = 272) = -2.608, p= <0.009. La prevalencia de manifestaciones antes del parto y después del parto no fueron significativos, Z (n = 272) = -1.468, p =0.142. Por último, la prevalencia de las manifestaciones durante el parto y después del parto no fueron significativos, Z (n = 272) = -1.050, p =0.294.El resultado de la prueba de Friedman mostró que después del parto es donde más se experimentó la violencia en las participantes. Este resultado sienta precedente para futuras investigaciones, ya que los estudios existentes no sitúan en un momento específico (antes, durante o después del parto) las ocurrencias de las manifestaciones de violencia obstétrica.A nivel macro se recomienda la creación de políticas públicas que tipifiquen la violencia obstétrica como un delito que va en contra de los derechos de la mujer parturienta y su cuerpo. En Puerto Rico existe el Proyecto del Senado 454 para proclamar la Política Pública del Gobierno de Puerto Rico en contra de la violencia obstétrica como un asunto de derechos humanos; establecer una causa de acción civil especial por daños sufridos a causa de violencia obstétrica; y para decretar otras disposiciones complementarias. Es necesaria la intervención del gobierno y un pronunciamiento sobre este tema. De la misma manera se recomienda que se creen formas de penalizar a los profesionales de la salud que incurran en actos que constituyan violencia obstétrica.
#532 |
Hacia el fortalecimiento de ciudadania, niñez y convivencia en un medio ambiente sano,visiòn del Trabajo Social en el sector salud,un Proyecto de Equidad Social, Panamà.
Hacia el fortalecimiento de ciudadanía, niñez y convivencia en un medio ambiente sano,visiòn del Trabajo Social en el sector salud,un Proyecto de Equidad Social, Panamà. El corregimiento de Curundù es denominado de pobreza,dividido por sectores,cada sector tiene grupos de bandas quienes “protegen” el derecho a “cuidar” a los que allí conviven.Cada cinco años el administrador del Estado panameño que llega al poder intenta atender a los “pobres”. El actual no es la excepciòn.En este periodo la estrategia de gobierno aboga por el trabajo con comunidades pobres y como tal determinaron llamarlo proceso: “Plan Colmena”. Dicho plan fue estructurado en cuatro ejes: Desarrollo Social, Desarrollo Económico, Infraestructura y Sostenibilidad Ambiental. La Pandemia COVID-19 nos limitò el logro de objetivos puntuales. Las selecciòn detallada de sectores con mas necesidades indicado por las autoridades nos lleva a intervenir de acuerdo a la metodologìa de Trabajo Social.Por tanto, en visitas diversas al sector y en indagaciones mas profundas podemos observar que el lugar està conformado por cinco edificios el cual alberga 70,70,69,68 y 55 apartamentos en las edificaciones, para un total de 332 apartamentos. En diversas entrevistas a moradores observè cuartos sumamente oscuros,sin ventilaciòn cruzada,con altillo,una sola puerta de salida y entrada,el patio interno de estos edificios con aguas estancadas,llenos de desechos sòlidos y lìquidos,escaleras erosionadas,edificios sin pintura . Se conoce la existencia de varias familias en un solo apartamento. La construcciòn de estos edificios data de 1978-79 y se entregaron entre 1980-1981.Actualmente algunos de estos apartamentos estàn alquilados a terceros. En cuanto al ambiente, los comportamientos,actitudes y pràcticas de la poblaciòn inciden sobre el ambiente de manera negativa.Al observar con detenimiento el lugar vemos desborde de aguas negras, roedores a simple vista,alimañas,cucarachas,basura dispersa por todas partes etc. En el lugar existe una cancha de juego,un parque destruido,los columpios que quedan estàn rotos,los perros hacen sus necesidades en ese lugar, en fin,es un lugar insano. Los niños asi lo expresan. La vida cotidiana de la poblaciòn es: levantarse cada dìa desde las 9:00 a.m. hasta las 11:00 a.m. e ir a dormir hasta muy entrada la noche o en la madrugada.Estas actuaciones generan naturalidad cultural. De este modo, la vida cotidiana del lugar resulta segura y minimiza la incertidumbre. Al profundizar y tener una escucha activa; la eficacia de la educación mezclada con el placer, la belleza y la paciencia de los procesos; me resulta trabajar desde la informalidad, alejada de encuadres rígidos y desde los diferentes escenarios de la vida cotidiana de esta poblaciòn.En entrevistas informales y en un Cabildo Abierto con algunos niños-as de este lugar sus expresiones a la necesidad sentida es su deseo tener: “Un Parque mejorado”.Uno de los niños expresa que: “¿pueden cerrar las zanjas para que no vengan mas ratas al lugar?”. Se les propone que su deseo sea volcado en un dibujo del “Parque Soñado” para expresarle a las autoridades el ejercicio de poder que como ciudadanos vayan ejerciendo.Que estos dibujos se aporten como los criterios de los moradores mas pequeños ejerciendo el rol de ciudadania.El alcalde està trabajando en el resanado de los edificios. Para el sector salud,Centro de Salud de Curundù enfatizar en APr (Atenciòn Primaria renovada) es estructurar la intervenciòn a y con esta comunidad, es hacer realidad el sueño o la visiòn de un grupo de niños-as sobre su ambiente. Hablamos de una desinstitucionalizaciòn tal y como lo expresa Marìa Asunciòn Martìnez Romàn desde Alicante España, en el artìculo: “Funciòn especifica de la familia en la atenciòn social comunitaria:su valor como recurso para la sociedad”,transformaciones recientes en los mecanismos de respuesta a las necesidades sociales:planteamientos actuales,se detalla que se ha iniciado un proceso de desinstitucionalizaciòn,paralelo al redescubrimiento de la comunidad local como el lugar idoneo para la atenciòn de las necesidades sociales de sus miembros y la atenciòn social en la comunidad como alternativa al tratamiento institucional,es valorada como social,moral y políticamente deseable”. Recordamos entonces al mèdico salubrista Javier Segura Del Pozo quien nos recrea la historia del movimiento Settleman en 1880, Toynbe Hall,un lugar en Inglaterra en el siglo XIX donde resume la intervenciòn metodologica de los esposos Barnett, Samuel y su esposa Henrietta dos personas que iniciaron el movimiento que trataba de disminuir la brecha social entre ricos y pobres. En Estados Unidos se denominaron, “Consejos de bienestar de la comunidad”, estos destacaban la coordinación de las diferentes actividades de acción social, la optimización en la calidad de los servicios de salud, el desarrollo del liderazgo de la comunidad en la promoción de la salud y del bienestar, la potenciación de la planificación social. Entre otros ejemplos podemos mencionar : “La Unión Social en Cincinnati.Impulsado por el matrimonio Wilbur y Elsie Phillips, descrito, community health centres). Se inició en 1910, tuvo su auge en los años 20 y 30, una segunda ola a finales de los años 60. Ambas “olas” estuvieron relacionadas con la inmigración urbana. Este modelo topográfico y participativo de atención a la salud, adaptado a las necesidades locales y con el objetivo de crear un espíritu comunitario, fue desarrollándose en paralelo en otras ciudades de EEUU. La intervenciòn metodologica de Trabajo Social implica materializar dicho proceso contribuyendo en Cabo Verde ,Curundù, como sector del corregimiento en el municipio de Panamà un proceso que cuesta pero es posible los cambios sociales que como visiòn tenemos.El desarrollo cultural de los menores, la concienciación popular en los problemas sociales, sanitarios y la visiòn de la promoción para intervenir con reformas sociales. Tener obstàculos es de esperarse y solo se logra persistiendo.Finalmente una sistematizaciòn de resultados de todo el proceso, evaluando còmo la intervenciòn dio cambios sociales a favor de una poblaciòn vulnerada. Profesora y Trabajadora Social: Xenia A. Ureña C. Còdigo E440.Universidad de Panamà.Ministerio de Salud,Centro de Salud de Curundù.
#159 |
Trayectorias, instituciones y narrativas de personas en situación de discapacidad
Las trayectorias de las personas en situación de discapacidad han sido comprendidas como tragedias individuales (Oliver, 1983, Barnes 1998), asentadas en particularidades corporales y funcionales. Desde los estudios críticos se develan los modos singulares en los que se producen los criterios de normalización y medicalización de la vida social (Hunt, 1966, Foucault, 2011) En ese marco, analizamos las trayectorias vitales de jóvenes y adultos en situación de discapacidad en relación a las experiencias laborales, asistenciales y de salud en el Gran La Plata durante la (pos) pandemia, prestando especial atención a las diferencias de género (Morris, 1991 y Scott, 1993) y generacionales (Danel, 2020; Skliar, 2009, Vommaro, 2017). La discapacidad en tanto categoría social describe múltiples experiencias vitales en relación permanente con la producción social de la normalidad como configuradora de prácticas, conceptos y modos de subjetivación. En ese sentido, siguiendo a Jackson, 2014, Teriggi, 2008 y Elder 1998, las historias de vida que se ligan a los cursos vitales, son intersubjetivas, relacionales y situadas. El lugar de la enunciación de las trayectorias posibilita a los agentes sociales construir la realidad, apropiarse de la misma y entramarse en la disputa de significados sobre los sentidos (Ripamonti, 2017) “La narración es una acción interpretativa así como el producto de dicha acción” (2017:95).En las situaciones de discapacidad, recuperar el lugar de la enunciación, narrar la propia historia viene siendo una búsqueda desde los estudios críticos en discapacidad en su intersección con los feminismos (Castelli Rodríguez, 2020, Ferrari, 2020 y Morris, 1991). En ese sentido, interesa identificar estudios anteriores, tales como la conocida etnografía Venus on wheels de Gayla Frank (2000), en la que se relata la vida de Diane DeVries. Y el clásico texto de Morris, quien interpela desde los estudios sociales en discapacidad las marcas del patriarcado. Schewe y Vain, 2021 se preguntan quién narra al sujeto de la discapacidad, reconociendo las interacciones que se producen en el narrar, escuchar y comprender. (Passeggi, 2015; Danel y Favero, 2021). Por ello, la investigación propone la generación de instancias de diálogo, de entrevistas individuales y grupales tendientes a conocer los modos de configuración de la vida cotidiana de personas jóvenes y adultas en situación de discapacidad vinculados a las formas de uso del tiempo y el espacio en la intersección edad y género. Esto pensado en un habitar las tensiones entre “visibilizar las voces que fueron silenciadas pero con la necesaria vigilancia epistemológica, metodológica y política para sostener que no somos los que investigamos, quienes habilitamos a los otros a producir sus discursos” (Schewe y Vain, 2021: 292). En ese marco, proponemos comprender las narrativas de personas en situación de discapacidad, en relación a sus trayectorias, interacciones sociales, las organizaciones e instituciones por las que transitan. Reconocemos que las características de fragmentación y heterogeneidad de los sistemas sanitarios en nuestro país (Ramacciotti, 2021, Acuña y Chudnovsky, 2002) inciden en la producción de obstáculos a la atención de salud de las personas en situación de discapacidad (OMS, 2011 y Danel, 2019), al mismo tiempo identificamos cómo las políticas de empleo (Danel y Blogna, 2021 y Mareño, 2017) y las prestaciones de seguridad social resultan insuficientes e inaccesibles (Mareño, et al, 2020 y Venturiello, et.al, 2021). Por ello, interesa dar cuenta de las rutas críticas en los accesos al empleo, a las prestaciones de sistemas de seguridad social y a la atención en salud. Apoyándonos en los aportes de Barnes (2010) señalamos que nuestras formaciones sociales llevan adelante procesos de discapacitación que son profundizados por el avance de la precariedad (Lorey, 2016) como forma de gobierno en el neoliberalismo del siglo XXI (Campana, 2020). La posibilidad de conocer los modos de configuración de la vida cotidiana de personas jóvenes y adultas en situación de discapacidad nos permitirá identificar las maneras en que se producen los accesos a las respuestas institucionales. En relación a la noción de accesibilidad (Wagner, 2013), densidad institucional (Arias, 2021) e intervenciones sociales (Velurtas, et.al, 2021). Para la comprensión de estos tránsitos vitales, intersecciones y encuentros/desencuentros resultará oportuno observar cuestiones intersectadas (Pineda Luque, et al, 2018 y Danel, et al, 2021 a y b) de géneros (Scott, 1993), desigualdades (Reygadas, 2004), generaciones e institucionalidades, enlazado a los procesos de normalización de las juventudes (Vommaro, 2017) y las vidas adultas. Las desigualdades moldean las formas que asumen las realidades de personas en situación de discapacidad por lo que interesa tensar las ideas de derechos y las temporalidades (Bianchi, et al, 2019) que se ponen en juego. Se propone un trabajo asociado a las narrativas de personas en situación de discapacidad en tanto protagonistas ineludibles de procesos institucionales. Instituciones que han trazado marcas de opresión sobre sus cuerpos (Goffman, 1972) y modos de construir subjetividad, y al mismo tiempo operan como soportes (Martuccelli, 2007) de sus experiencias de acceso y goce de derechos (Di Leo, et al, 2013).
#547 |
SALUD Y BIENESTAR EN EL IMAGINARIO DE LA POBLACIÓN Y LOS PRESTADORES DE SERVICIOS
La Red Iberoamericana de Mercadotecnia en salud (RIMS) entidad de cooperación conEstados, gobiernos universidades e instituciones afines de Iberoamérica en el desarrollocientífico, tecnológico, y social de la mercadotecnia y gerencia sanitaria propone a lospaíses miembros la realización en conjunto de este estudio; el cual, representantes dePanamá acogen la propuesta y es a través de la Facultad de Administración Pública dela Universidad de Panamá que profesionales de Trabajo Social – profesoras miembrasde la Red: Magtra Malvina Díaz de Ceballos, Magtra Nayibe Farah y Magtra CarmenLassen participan.La acogida a esta investigación se da debido que al igual que otros países, Panamá en elcontexto en materia de las condiciones sociales, económicas y culturales, matizan lapercepción de la población a todo lo que les concierne y en particular la salud, aunquecada país cuenta con estructuras distintas para asumir la salud pública y proporcionarlos servicios de salud.El objetivo de esta investigación fue el de buscar información que nos permitieracomprender lo que piensan, sienten y esperan las personas sobre su salud y la vidasaludable y buscar la coherencia que tienen a lo que hacen y deben hacer losprofesionales de salud en función de su bienestar, así como constractar ambas con elconcepto de salud y bienestar que sustentan las actuales políticas , estrategias, yprogramas; reconocer si resulta de utilidad para un adecuado enfoque de las mismas ypoder fundamentar estrategias que permitan un mayor acercamiento a la promocióndel bienestar que se plantean en las políticas públicas.El enfoque del estudio es descriptivo- transversal. Los métodos y técnicas empleadasfueron: revisión documental y bibliográfica, aplicación de cuestionario a la poblaciónque recibe los servicios de salud, consulta a expertos para la validación de losinstrumentos.Se estudió con la población el concepto de salud y bienestar; la salud comorepresentación social de la población; la salud y el bienestar en la actuación de losprofesionales sanitarios; el concepto de salud y bienestar en las representacionessociales y el imaginario popular; la percepción sobre vida saludable:; las actividades quese realizan en materia de salud. Con los profesionales expertos se estudió el auto-concepto sobre salud de la población según sus representaciones sociales; auto-concepto de bienestar de la población según sus representaciones sociales; lapercepción de salud y bienestar y acciones y actividades que se realizan para promoverla salud y el bienestar.
#526 |
Partipación protagónica y calidad de vida de las personas adultas mayores
La presente ponencia se basa en la investigación realizada sobre participación protagónica y calidad de vida de las personas adultas mayores, quienes mediante su experiencia organizativa, acción colectiva y participación protagónica promueven una mejor calidad de vida para su colectivo, asumiendo un rol activo en el fomento y defensa del ejercicio de derechos de las personas mayores. Actualmente, estamos viviendo un continuo fenómeno demográfico del envejecimiento poblacional a nivel latinoamericano y peruano. Las estadísticas nos demuestran el aumento de la población adulta mayor, con proyecciones cada vez más aceleradas en su crecimiento. Además, se observa que la sociedad no toma conciencia e importancia del envejecimiento poblacional y los escenarios futuros. Sin embargo, lo más preocupante, es que hoy en día, la persona mayor aún se ubica en condición de exclusión social, gran parte de la sociedad mantiene percepciones estereotipadas y desvalorizantes sobre las vejeces, las personas mayores son consideradas como improductivas, como personas que únicamente requieren atención y cuidado. En consecuencia, esta situación nos lleva a tomar el tema con profunda preocupación, en la medida que, el aumento de la población adulta mayor en los países latinoamericanos como el nuestro, no se desarrolla a la par, con la mejora de calidad de vida las personas mayores. Las nociones de vejeces son originarias a un contexto sociocultural e histórico, teniendo en cuenta la influencia que tiene el entorno social sobre la persona en su proceso de envejecimiento; por tanto, se tiene la oportunidad de revalorar los aportes de la población adulta mayor en lo social, cultural, económico y político, partiendo desde el resalte de las capacidades, competencias y potencialidades que cada persona mayor posee de manera individual y como parte de un colectivo. Se destaca la importancia de articular las nociones de vejeces con un envejecimiento productivo, óptimo y activo, que fomente una etapa de nuevas realizaciones y proyecciones a futuro en el ámbito individual y colectivo. La participación es un requerimiento que se origina de las relaciones humanas, alcanza un compromiso solidario y recíproco que favorece a las personas adultas mayores; y, enriquece y reforma lo social. En ese sentido, la participación protagónica ofrece la posibilidad de ser reconocido como persona humana con derechos y como sujeto social, que tiene representatividad en la ciudadanía, por alcanzar visibilidad social y auténtica participación de organizaciones en la cotidianidad, y en sus diferentes escenarios. La participación protagónica confronta directamente la exclusión, configurándose como una acción de desarrollo, porque las personas mayores involucradas en ella despliegan capacidades y buscan cambiar su realidad. Entonces, desde el enfoque de la participación protagónica, es necesario organizarse, como un camino para la población, que articule entre sí a las diversas expresiones de acción colectiva de las personas mayores, es una manifestación de la actoría social y organización, que se caracteriza por ser activa, emancipadora, integral, por exponer y defender los derechos de las personas por las propias personas, y más aún, por aquellas que son parte de un colectivo. Por su lado, calidad de vida es resultado de la interrelación que realiza el ser humano con dimensiones objetivas y subjetivas, se va construyendo en el plano individual y de manera colectiva. En su definición interviene la población, los diferentes escenarios de índole personal, familiar, comunitario e institucional. En los últimos años, la búsqueda de incrementar la calidad de vida de las personas adultas mayores se ha convertido en una importante preocupación en la sociedad, con perspectivas de alcanzar mejores condiciones para esta población, que promueven el pleno desarrollo de las personas, y la valoración que ellas mismas realizan sobre sus propias vidas. Los resultados de la investigación realizada reflejan la influencia de la participación protagónica en la calidad de vida de las personas adultas mayores organizados. De tal modo, se valora el enfoque del protagonismo como el camino que viabiliza la inclusión social y reconocimiento de las vejeces y su acción colectiva, con miras de fomentar una mejor calidad de vida para este grupo poblacional. Al mismo tiempo, el cambio de las percepciones estereotipadas de la sociedad, que sobre las personas mayores se maneja, generando una imagen positiva de esta población, valorándolas como personas como sujeto de derechos, con capacidades y potencialidades. Del mismo modo, los resultados de la investigación contribuyen al conocimiento científico sobre las vejeces, la participación protagónica, la acción colectiva y la satisfacción e incremento de la calidad de vida; y con ello, tener mejores elementos que permitan dar una mejor atención desde el Trabajo Social a la población adulta mayor, quienes constituyen una población particularmente vulnerabilizada en nuestra región, por lo que se requiere perspectivas emancipadoras que les garantice una calidad de vida digna y plena. Por consiguiente, desde el Trabajo social existe el compromiso de fomentar que las personas mayores organizadas asuman un rol público, con responsabilidades en sus organizaciones y actoría socio política, para coadyuvar a la independencia y capacidad de autodeterminación de las personas de este colectivo. Asimismo, impulsar relaciones cooperativas entre organizaciones de personas adultas mayores, instituciones públicas y entidades de la sociedad civil, para contribuir en nuevos aprendizajes, ampliación de conocimientos y experiencias socio-culturales y económicas, tejiendo redes sociales y de apoyo continuo, incidiendo en la creación de políticas sociales que viabilicen las demandas de este colectivo y generar una vida digna. Igualmente, incluir en el planeamiento y ejecución de las políticas sociales el enfoque intergeneracional, con la consigna del diálogo, reconocimiento, respeto y valoración de las personas mayores; que tengan como finalidad, una sociedad inclusiva para todas las edades.
16:00 - 18:00
Eje 9.- Panel presencial
9. Espacio ocupacional de Trabajo Social
#314 |
CNDICIONES LABORALES DE LAS Y LOS TRABAJADORES SOCIALES EN COLOMBIA - DEBATE A PROPÓSITO DE INVESTIGACIONES REALIZADAS EN DIFERENTES REGIONES DE COLOMBIA
Andrea Nathaly Cruz Ramirez1
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Ricardo Plazas Neisa
2
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Vivian Andrea Ladino Mosquera
1
1 - Universidad Católica Lumen Gentium.2 - Universidad Minuto de Dios.
El debate alrededor del trabajo social y de la intervención social tiene diversas aristas. Una de ellas, muy importante, es la relacionada con las condiciones contractuales de las y los profesionales, quienes llevan a cabo los procesos de intervención. Estas condiciones contractuales y laborales de las y los profesionales de la intervención social están muy relacionadas con la naturaleza de la política social de cada país, con los modelos de producción y reproducción social, con la incidencia del neoliberalismo y el grado en el cuál haya penetrado dentro de la política social y la política laboral de cada país. También están relacionadas con la precarización del mundo de trabajo en general.Con la intervención de profesionales e investigadores de distintas ciudades del país, se promoverá una discusión que conecte las reflexiones que se han adelantado en estos procesos de investigación, pero también sobre las reflexiones generales promovidas en los espacios de agremiación y reivindicación del lugar disciplinar del trabajo social en la sociedad. Será una discusión ilustrada a partir de estos tópicos y que, si bien será centrada en las condiciones concretas de las y los profesionales de trabajo social en Colombia, puede así mismo servir de abrebocas para reflexionar sobre el lugar social del trabajo social en América Latina. Este panel presentará a Ricardo Plazas Neisa, trabajador social, máster en servicio social de la UFRJ y docente de la Corporación Universitaria Minuto de Dios en la sede de Bogotá. A Vivian Andrea Ladino Mosquera, trabajadora social, especialista en intervención social, magíster en estudios sociales y políticos, estudiante del doctorado en Sociología de la Universidad del Valle, y docente de la Fundación Universitaria Católica Lumen Gentium. Ambos expondrán algunos puntos generales de sus procesos de investigación sobre condiciones laborales de las y los trabajadores sociales en el país, y se motivará una discusión a partir de vario tópicos.¿cuáles son las condiciones laborales y contractuales en las cuales las y los profesionales del trabajo social ejercen sus ejercicios profesionales? ¿cuáles han sido los hallazgos más relevantes de cada proceso de investigación? ¿cómo se relaciona estas condiciones laborales con el modelo de producción y el recrudecimiento del neoliberalismo en Colombia? ¿el trabajo de las y los profesionales de trabajo social en Colombia es un trabajo precario? ¿cómo impacta esto en la política social del país?Los anteriores serán los tópicos que orienten la discusión. Tópicos en la que se retomarán reflexiones sobre el mundo del trabajo como las de Richard Sennet (2003), que pone el centro de la discusión en la conexión entre el mundo de la producción, el modelo de producción hegemónico, su transformación y lo que ello implica para el mundo del trabajo, afirmando también que este marco productivo incide de manera poderosa en los sujetos y en carácter a partir de la modelación del mundo del trabajo. También acudiremos a las reflexiones propuestas por Ricardo Antunes (2000) alrededor de la diversidad que hoy adquiere la clase que vive del trabajo, particularmente a partir de la precarización del mundo laboral, en la que incluso los profesionales de diversas disciplinas se ven arrastrados por la corriente de la precarización laboral y se insertan en esta clase que vive del trabajo, ya no necesariamente como pequeña burguesía, que estuvo constituida en el siglo XX por profesionales, particularmente de profesiones liberales (lejos del trabajo social, cuyo proceso de profesionalización lo apartó parcialmente de otras disciplinas – profesión).En este contexto caben las reflexiones que desde el marxismo nos propone Ricardo Plazas, analizando las condiciones de trabajo en el marco de esa contradicción del capital y el trabajo. Pero también son oportunas las reflexiones de Vivian Ladino alrededor del lugar social del trabajo social en esa mediación de los conflictos entre el capital y el trabajo, cuna que le da nacimiento al Trabajo Social. En la discusión, retomaremos las reflexiones disciplinares de Margarita Rozas y Arturo Fernández, que en 1984 vincularon el rol de los profesionales de trabajo social con el rol de las políticas sociales de los países. De acuerdo a las formas en las cuales los Estados se piensen la intervención sobre las sociedades para atender la cuestión social, así mismo se vinculará a las y los profesionales que ejecuten las políticas e intervengan sobre las sociedades. Así mismo, de acuerdo a las definiciones que se apliquen sobre la cuestión social, sus causas y soluciones, esto moldeará el rol y las condiciones de las y los trabajadores sociales, que además de ser quienes median en esta relación Estado – Cuestión Social, están al mismo tiempo en una relación subordinada respecto de quienes dirigen el Estado y definen esta relación. Estas relaciones de subordinación en las cuales ejercen su ejercicio profesional las y los trabajadores sociales, sitúan a estas y estos profesionales en similares relaciones de explotación a las cuales están sometidas las mayorías de las personas que se vinculan a la producción a través de vender su fuerza de trabajo. Como propondría Marilda Iamamoto (1997), si la satisfacción de las necesidades de las y los profesionales del trabajo social están mediatizadas por su acceso al mercado a través de la venta de su trabajo, y su pago por ello es el salario (incluso oculto bajo relaciones laborales disimuladas como los contratos tercerizados), estos y estas profesionales no solo hacen parte del modelo de reproducción capitalista, sino que su lugar dentro de la sociedad está más cerca de los trabajadores que de otras clases sociales.